martes, noviembre 28, 2006

Sexualidad Adolescente

Yo fui como tu

Estimada Karen y compañeros, este tema me ha tenido pensando varios días, desde el inicio del foro, he leído la mayoría de las opiniones de mis compañeros en el foro, y creo que todos de alguna forma apuntan claramente a las diversas situaciones que se presentan en esta etapa de la vida. Donde la maternidad y paternidad adolescente se manifiesta como un serio problemas para los jóvenes.

Me he atrevido a poner este título porque he tratado de recordar mi propia juventud adolescente y mi iniciación a la sexualidad. Ruego me disculpen no escribiré nada personal. Sin embargo el hecho de retrotraerme a mis juveniles días me ha permitido aclarar este conflicto que viven algunos jóvenes.

Lo leído hasta ahora en el foro me ha permitido conocer una serie de investigaciones, datos he información. Que ponen a los jóvenes pobres en la lista de los primeros afectados por estas experiencias y principalmente a las niñas adolescentes. Sin embargo, ha mi juicio, esta es una dificultad experimentada por los adolescentes que tiene que ver también con uno de los fenómenos corporales más espectaculares que experimenta el ser humano como lo es la sexualidad.

La sexualidad la hemos vivido todos cada quien con sus propias experiencia, aunque claramente la mayoría de las personas han experimentado los orgasmos más sublimes que alguien puede experimentar. Las intensidades de este momento son difíciles de describir, basta con que cada uno de nosotros trate de hacer el esfuerzo intelectual de definir este estado y tendremos una diversidad de expresiones que esbozan sutilmente este mágico acto.

Por un lado están los padres y profesores que tratan de explicar algo que es tan personal, iniciamos la explicación respecto de la sexualidad con la fábula de la cigüeña, continuamos con la semillita de la flor y terminamos la explicación cuando ya somos más grandes diciendo que existe un coito es decir el pene penetra la vágina de la mujer.

Ahora que ya soy un adulto y he vivido mi propia sexualidad. Claramente lo dicho anteriormente está bastante lejos de la realidad. Pero, ¿cómo explicar a otros lo que para uno mismo es absolutamente indefinible?. Sólo el haber experimentado la embriagadora explosión de los sentidos que subyace a un orgasmo nos dará la dimensión exacta del placer sublime que nos entrega la sexualidad.

Claramente hemos hecho esfuerzos permanentes por dar explicaciones que van por el camino equivocado. Desde los ancestrales tabúes respecto de la maternidad, siguiendo por los asexuados monos animados de Walt Disney hasta los explícitos actos de sexo de la televisión.

Desde mi perspectiva debemos hacer esfuerzos por fortalecer la personalidad de cada uno de los jóvenes de tal forma que postergue lo más posible su iniciación. Que logren comprender que el acto sexual es un hermoso don de la naturaleza destinado a preservar la especie y a experimentar las más significativas manifestaciones de los sentidos a través de la unión en afecto y amor de dos seres humanos que han decidido fundir sus cuerpos en el éter de la sexualidad.

Enrique